Esta vez, en la sección de Criticas de Cine de Pelis que ni he visto, voy a hablar de un genial producto, que por su apariencia de navideño podría pasar desapercibido entre la multitud, cuando en realidad estamos ante la mayor obra del cine contemporáneo después de Alien VS Predator. De modo que primero entraré a resumir un poco ambas películas, la de Santa Claus y la de Jack Frost.
En 1994 Scott Calvin (Tim Allen) ejecuta a Santa Claus en su tejado, de modo que por una especie de castigo; se ve obligado a reemplazar a Santa Claus en su tarea de repartir regalos y felicidad por el mundo adelante. Además, recupera el cariño de su hijo y se siente satisfecho de repartir alegría por el mundo, salvo con Tom Cruiste, al que se comieron sus renos en uno de los vuelos al encontrarselo en medio del camino.
En 1998 Jack Frost (Michael Keaton) sufrió un espectacular accidente de coche al atropellar el cadáver de Tom Cruise que se había desatado el parapente para esquivar una cuchilla ninja. El caso es que Jack Frost se murió, pero las lágrimas de su hijo mientras hacía un muñequito de nieve, hicieron posible que en ese muñeco de nieve se guardase el alma de su padre, y su padre cobrase vida en él. Así, Jack Frost recupera el cariño de su hijo, y al final de la película, hizo que iba al cielo de verdad de la buena…
Ahora, en 2006 descubrimos que en realidad Jack Frost no se había muerto. Estaba viviendo en el Polo Norte, feliz, hasta que descubre que el calentamiento global esta a punto de joder su parte del polo, lo que le causaría la muerte. Entonces, le escribe una carta a su vecino concededeseos en la que le pide una máquina de generar frío enorme, para poder helar completamente el polo norte de nuevo, y así evitar una catástrofe no sólo para él, si no para toda la tierra al subir el nivel del mar.
Sin embargo, Santa Claus le lleva unos calcetines y una corbata. Furiosísimo, Jack Frost se desquicia y decide vengarse de ese hijo de puta que le regaló una mierda enorme a su único vecino. Entonces se bebe varios litros de antidescongelante y dedice trazar un meticuloso plan de venganza para matar a Santa Claus. Y entonces comienza una salvaje lucha entre ambos, donde los golpes, las hostias y el control del clima que ambos han aprendido a desarrollar, nadie sabe como, son lo más abundante. Finalmente, todo parece perdido para Santa Claus, pero Jack Frost, al ver la carita de sufrimiento y pidiendo clemencia del pobre hombre, dedice arrancarle la cabeza salvajemente para no tener que verla.
Pero al matar a Santa Claus… El mismo se convirtió en Santa Claus. Desarrolló una enorme máquina para poner el clima de toda la tierra a 18 grados bajo cero durante la noche buena (el resto del año no lo iba a necesitar), sin embargo dejó la programación de la misma en manos de Microsoft y murió derretido a la altura de Alaska. Y ese fue el fin de la Navidad.