Por fortuna; el hecho de haber secuestrado a los duendes a los que Papa Noël sodomizaba en el taller con más regularidad me garantiza un jugoso rescate. No me ha tocado ningún premio en la lotería, pero si el señor Noël quiere volver a ver a los duendes enteros me traerá una cantidad de dinero superior.
O algo así era. No me hagais mucho caso; es que tenía que poner una ida de olla que hacía mucho tiempo que no se me iba. Por lo menos 10 minutos hacía.