24/03/07 Luna Nueva - Capítulo 3
Pido disculpas por no haber continuado con la historia a un capítulo por semana. He tenido que reestructurar varias cosas en mis planes de futuro para esta historia. El sábado que viene estará publicado el capítulo 4; y al final el videocapítulo que tenía pensado publicar como capítulo 3 verá la luz como capítulo 5; en 2 semanas. Podeis ver los 2 capítulo anteriores en los links de la derecha.
---
Aquel día, Paloma cumpliría su quinto año en prisión, su quinto año de su condena de 5 años y un día que no se había visto reducida ni un ápice a pesar de su ejemplar comportamiento. Paloma siempre había insistido en que ella no había matado a su marido la noche del 5 de Junio del 2016; pero las únicas pistas que se encontraron la apuntaban a ella. La cámara tenía la hora manipulada, y una vez reajustada ponía a la mujer dentro de la casa a las 23.50; y sin embargo la llamada a los servicios de emergencias no tuvo lugar hasta las 00.22. Y lo que la había llevado a la cárcel; a pocos metros de la casa apareció un arma que encajaba con el tipo de arma que había matado al marido; que había sido disparada poco antes, y tenía las huellas de la mujer. La bala nunca había aparecido; pero todo ello fue suficiente para meter a Paloma entre rejas 5 años. Tras los escándalos que aquel año se habían destapado en la justicia, necesitaban encontrar a un culpable para aquel caso y castigarlo con toda la dureza posible; de nada sirvió una brillante defensa de su abogado, ni el hecho de que no tendría ninguna utilidad matarlo teniendo en cuenta que su cáncer lo haría en pocos meses
En aquella prisión, Paloma no había envejecido sólo 5 años. Su rostro estaba mucho más demacrado; el brillo de sus ojos había desaparecido por completo. Pero Paloma ya sabía exactamente que era lo que iba a hacer cuando saliese de la cárcel. Ya tenía billetes de avión para viajar hasta Argentina. Creía saber quién había matado a su marido; pero no había podido decir nada. No, al menos, mientras estuviese en España. Tenía que encontrar a Darío, aquel amigo de su marido y suyo, el que les había presentado a Julio y a Antonio, los que habían hecho todo eso que su José Rubén confesó a Paloma una semana antes de morir.
Una agente llegó a la celda de Paloma.
-Paloma, sal, ya es la hora.
-Pero… Mi condena termina mañana, todavía no es la hora.
-¿Cómo que tu condena terminaba mañana? Es la hora de tu ejecución.
-No… No es posible… Eran 5 años… Y además no existe la pena de muerte, no en Europa.
-Shut up, Paloma! You are not in Europe. You are in the USA, and you know it. It’s your time. Get up, put your hands in the hole in the door and…
-¿Que coño estás diciendo? ¿Por que no hablas en español?- Preguntó Paloma, completamente desconcertada.
-And then I will put you the handcuffs.-prosiguió la agente, hablando a mayor volumen, ignorando así lo que decía Paloma.
Dado que Paloma no obedecía, la agente abrió la celda con la porra en alto, y la bajó a gran velocidad contra la cabeza de Paloma. Y entonces Paloma se despertó en su celda, empapada en sudor. Ya era el día de su salida de prisión.
Horas más tarde, ya en el avión rumbo a Argentina, comenzó a redactar la carta que enviaría a España explicando que ella no podía haber matado a su marido. Y dando un motivo contundente, y pruebas de ello. Ella no podía haber matado a su marido entre las 23.00 y las 23.59; ya que a aquellas horas se encontraba en el centro de la ciudad. Se encontraba allí asegurándose de que el incendio que había provocado en el centro comercial alcanzaba la cuota de irreversibilidad necesaria para que su trabajo no hubiese sido en vano.
---
Aquel día, Paloma cumpliría su quinto año en prisión, su quinto año de su condena de 5 años y un día que no se había visto reducida ni un ápice a pesar de su ejemplar comportamiento. Paloma siempre había insistido en que ella no había matado a su marido la noche del 5 de Junio del 2016; pero las únicas pistas que se encontraron la apuntaban a ella. La cámara tenía la hora manipulada, y una vez reajustada ponía a la mujer dentro de la casa a las 23.50; y sin embargo la llamada a los servicios de emergencias no tuvo lugar hasta las 00.22. Y lo que la había llevado a la cárcel; a pocos metros de la casa apareció un arma que encajaba con el tipo de arma que había matado al marido; que había sido disparada poco antes, y tenía las huellas de la mujer. La bala nunca había aparecido; pero todo ello fue suficiente para meter a Paloma entre rejas 5 años. Tras los escándalos que aquel año se habían destapado en la justicia, necesitaban encontrar a un culpable para aquel caso y castigarlo con toda la dureza posible; de nada sirvió una brillante defensa de su abogado, ni el hecho de que no tendría ninguna utilidad matarlo teniendo en cuenta que su cáncer lo haría en pocos meses
En aquella prisión, Paloma no había envejecido sólo 5 años. Su rostro estaba mucho más demacrado; el brillo de sus ojos había desaparecido por completo. Pero Paloma ya sabía exactamente que era lo que iba a hacer cuando saliese de la cárcel. Ya tenía billetes de avión para viajar hasta Argentina. Creía saber quién había matado a su marido; pero no había podido decir nada. No, al menos, mientras estuviese en España. Tenía que encontrar a Darío, aquel amigo de su marido y suyo, el que les había presentado a Julio y a Antonio, los que habían hecho todo eso que su José Rubén confesó a Paloma una semana antes de morir.
Una agente llegó a la celda de Paloma.
-Paloma, sal, ya es la hora.
-Pero… Mi condena termina mañana, todavía no es la hora.
-¿Cómo que tu condena terminaba mañana? Es la hora de tu ejecución.
-No… No es posible… Eran 5 años… Y además no existe la pena de muerte, no en Europa.
-Shut up, Paloma! You are not in Europe. You are in the USA, and you know it. It’s your time. Get up, put your hands in the hole in the door and…
-¿Que coño estás diciendo? ¿Por que no hablas en español?- Preguntó Paloma, completamente desconcertada.
-And then I will put you the handcuffs.-prosiguió la agente, hablando a mayor volumen, ignorando así lo que decía Paloma.
Dado que Paloma no obedecía, la agente abrió la celda con la porra en alto, y la bajó a gran velocidad contra la cabeza de Paloma. Y entonces Paloma se despertó en su celda, empapada en sudor. Ya era el día de su salida de prisión.
Horas más tarde, ya en el avión rumbo a Argentina, comenzó a redactar la carta que enviaría a España explicando que ella no podía haber matado a su marido. Y dando un motivo contundente, y pruebas de ello. Ella no podía haber matado a su marido entre las 23.00 y las 23.59; ya que a aquellas horas se encontraba en el centro de la ciudad. Se encontraba allí asegurándose de que el incendio que había provocado en el centro comercial alcanzaba la cuota de irreversibilidad necesaria para que su trabajo no hubiese sido en vano.
« página anterior
(Página 1 de 1, en total 1 entradas)
página siguiente »




