31/01/07 HDFA: El hermano del presidente
A medida que Juan paseaba por aquel lugar, podía oír bajo sus pies el crujir de una madera vieja y que ahora parecía llevar varios siglos en aquella casa. A pesar del miedo que le daba aquel lugar, sumido en la más oscura penumbra desde que tres meses antes cortasen la corriente eléctrica, tenía que conseguir llegar al desván y recuperar la caja que 20 años atrás había guardado. La caja donde había escondido la confesión, escrita por su hermano, de aquel terrible crimen, y ahora que su hermano había muerto, Juan necesitaba calmar el chirrido de su conciencia, cada vez más agudo, revelando al mundo aquella terrible verdad.
Juan, como habitante de la nación que había perdido a su gobernante 2 semanas atrás por una dura enfermedad, sabía que quizá el país jamás superase saber la verdad sobre el que creían el presidente más justo y honrado de la historia; pero como conocedor de la verdad, sabía que si no se quitaba de encima ese cargo de su conciencia no podría continuar viviendo consigo mismo. Y tras sopesarlo, ya no durante las dos semanas, si no durante los últimos meses, desde que supo de la enfermedad de su hermano, había decidido finalmente ir a la casa donde habían vivido en la juventud, y donde su hermano firmó, quizá en un arranque de idiotez juvenil, una carta que si hubiera visto la luz en vida habría supuesto su fin como presidente.
Juan avanzó a tientas por la casa, puesto que la linterna que llevaba apenas iluminaba dos palomos, hasta que llegó a las escaleras de la casa. Entonces escuchó a sus espaldas una voz que le llamaba. Una voz que le resultó familiar.
-Juan… Juan… No subas arriba… Arriba está el mal…
Juan se dio la vuelta, y vio que el que le hablaba no era otro que el fantasma de su hermano. Su hermano vivo, que era un exagerado; no el espíritu de su hermano muerto.
-Quique, te dije que me trajeras a la casa, pero que no me siguieras. No sabes a lo que vengo, y mejor que no lo descubras hasta que sea el momento. Deja de decir tonterías y vuelve al coche.
Su hermano se dio la vuelta, también iluminado por una linterna con todavía menos potencia que la de Juan, y Juan comenzó a subir las escaleras. A cada escalón, el crujido de la madera se hacía todavía más exagerado, más penetrante, cada crujido de la madera hacía que su corazón latiese aún más deprisa, cada crujido de la madera era, para Juan, el aparecer de una nueva conciencia. Una conciencia que le quería hacer ver lo que pasaría si difundía aquella información, que se peleaba con la conciencia que le hacía sentir culpable por saber lo que sabía y no haberlo dicho.
Entonces llegó al escalón más alto, y notó como el suelo se abría bajo sus pies, con tan mala suerte que fue a partirse el cuello contra la bicicleta que había en el pequeño almacén de debajo de las escaleras.
FIN.
Juan, como habitante de la nación que había perdido a su gobernante 2 semanas atrás por una dura enfermedad, sabía que quizá el país jamás superase saber la verdad sobre el que creían el presidente más justo y honrado de la historia; pero como conocedor de la verdad, sabía que si no se quitaba de encima ese cargo de su conciencia no podría continuar viviendo consigo mismo. Y tras sopesarlo, ya no durante las dos semanas, si no durante los últimos meses, desde que supo de la enfermedad de su hermano, había decidido finalmente ir a la casa donde habían vivido en la juventud, y donde su hermano firmó, quizá en un arranque de idiotez juvenil, una carta que si hubiera visto la luz en vida habría supuesto su fin como presidente.
Juan avanzó a tientas por la casa, puesto que la linterna que llevaba apenas iluminaba dos palomos, hasta que llegó a las escaleras de la casa. Entonces escuchó a sus espaldas una voz que le llamaba. Una voz que le resultó familiar.
-Juan… Juan… No subas arriba… Arriba está el mal…
Juan se dio la vuelta, y vio que el que le hablaba no era otro que el fantasma de su hermano. Su hermano vivo, que era un exagerado; no el espíritu de su hermano muerto.
-Quique, te dije que me trajeras a la casa, pero que no me siguieras. No sabes a lo que vengo, y mejor que no lo descubras hasta que sea el momento. Deja de decir tonterías y vuelve al coche.
Su hermano se dio la vuelta, también iluminado por una linterna con todavía menos potencia que la de Juan, y Juan comenzó a subir las escaleras. A cada escalón, el crujido de la madera se hacía todavía más exagerado, más penetrante, cada crujido de la madera hacía que su corazón latiese aún más deprisa, cada crujido de la madera era, para Juan, el aparecer de una nueva conciencia. Una conciencia que le quería hacer ver lo que pasaría si difundía aquella información, que se peleaba con la conciencia que le hacía sentir culpable por saber lo que sabía y no haberlo dicho.
Entonces llegó al escalón más alto, y notó como el suelo se abría bajo sus pies, con tan mala suerte que fue a partirse el cuello contra la bicicleta que había en el pequeño almacén de debajo de las escaleras.
FIN.
31/01/07 Chiste Malo LXIV : Chiste de nombres
29/01/07 Momentos Celestinos
Tras una terrible historia, stiffmaister y nobutora acabaron mal. Sin embargo, stiffmaister se arrepintió de sus acciones e hizo un hermoso y realista retrato de Nobutora, junto a una dedicatoria.
Desde cartdestr.info queremos colaborar en la justa causa de esta reconciliación publicando el hermoso retrato.

Esto NO cuenta como chiste malo. La tableta gráfica y yo tenemos una sorpresa lista para mañana. JUA JUA JUA JUA. y JUA.
Desde cartdestr.info queremos colaborar en la justa causa de esta reconciliación publicando el hermoso retrato.

Esto NO cuenta como chiste malo. La tableta gráfica y yo tenemos una sorpresa lista para mañana. JUA JUA JUA JUA. y JUA.
29/01/07 Chiste Malo LXII : Dibujo Técnico
En homenaje a la clase donde tuvo lugar el dibujo. El chiste se me ocurrió justo en el momento en que el profesor dijo la frase que aparece en el dibujo.


28/01/07 Chiste Malo LXI : El CD de Windows
Enviado por Stiffmaister...


28/01/07 Porque me sale de los cojones cambia de día.
Porqué me sale de los cojones dejará de emitirse los miércoles; aunque no porqué me salga de los cojones, si no porqué me será más facil prepararlo. Y también cambia de hora para que los madrugadores puedan escuchar más del programa.
Vuestro programa de radio virtual preferido, donde las noticias de tecnología, las noticias más insólitas del mundo, la resolución de cualquier tipo de dudas, el destroce de idiomas, la música y los sintetizadores de voz discutiendo entre ellos se dan la mano, se emitirá desde el domingo 4 de febrero, todos los Domingos a las 23.00 hasta la 1.30 de la madrugada.
Probablemente más secciones, más colaboradores, más locura, espero que más oyentes, más preparación en el programa y mucho más.
Recuerda, el domingo 04 de febrero a las 23.00, Porqué me sale de los cojones emite en su nuevo horario.
Vuestro programa de radio virtual preferido, donde las noticias de tecnología, las noticias más insólitas del mundo, la resolución de cualquier tipo de dudas, el destroce de idiomas, la música y los sintetizadores de voz discutiendo entre ellos se dan la mano, se emitirá desde el domingo 4 de febrero, todos los Domingos a las 23.00 hasta la 1.30 de la madrugada.
Probablemente más secciones, más colaboradores, más locura, espero que más oyentes, más preparación en el programa y mucho más.
Recuerda, el domingo 04 de febrero a las 23.00, Porqué me sale de los cojones emite en su nuevo horario.
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