Volvamos a donde terminó el primer historiteando…
Recuerda que si no has leido los 9 capitulos anteriores; deberías hacerlo. Los tienes a la derecha.
María acaba de activar el Gran Lápiz. En su mente se comenzaron a dibujar recuerdos; la historía se comenzó a escribir de nuevo en ella. Pero no sólo la historia se dibujó en su mente. Ramón se quería asegurar de mantener a la humanidad a raya; y quien activase el Gran Lápiz se cargaría de odio hacia todo, de ganas de hacerse poderoso, de gobernar, de poner mano dura y dictatorial sobre todos los seres vivientes. Ramón no tenía ansias de dominar. Tenia ansias de que la humanidad fuese dominada; le daba igual quien fuese. Y le encantaba la irónica idea de que probablemente aquel que creyese estar salvando la humanidad sería el que la volviera a dominar.
En aquel momento; también descubrió la existencia de un sistema de viajes en el tiempo; basado en el frío. En su mente, escuchó una voz, la voz de Ramón, que le hablaba de lo que debería hacer. Por algún motivo, algo desconocido, otra persona sabía quien era Ramón en el pasado, e iba a matarle antes de que hiciese los inventos; lo cual crearía un enorme desequilibrio temporal y podría terminar con las posibilidades de María de conseguir el poder. María, con las ansias de poder que acababa de ganar, tenía que hacer algo…
María comenzó a sentir frío. Un frío intenso que se le metía en los huesos y le hacía temblar. Abrió los ojos; y vió a un hombre pegar un tiro a Ramón. Luego vió que el hombre hablaba con Ramón, vió llegar a la policía, a una ambulancia… Y cuando la ambulancia comenzó a marcharse; recibió una nueva orden. Tenía que dejar un montón de papeles en la casa de Marcos, sobre su mesa. María hizo eso mismo, dejó montones de papeles, montones de cosas, que casi seguro le incriminarían por completo.
Tras ello, fue tras la ambulancia en una veloz moto. Tenía que alcanzar la ambulancia, puesto que tenía que cambiar aquel cuerpo casi muerto por un cuerpo muerto de verdad; con la forma de Ramón. Un cuerpo que ya tenía, sólo tenía que hidratarlo y todos pensarían que Ramón había muerto. Rápidamente llegó a la altura de la ambulancia, entonces el frio lo cubrió todo. Todo se había parado, el tiempo no transcurría… Salvo para María. Cogió el cuerpo, lo cambió por otro cuerpo al que echó agua y se marchó de allí. El frío dejó de sentirse, y la ambulancia siguió su camino. El tipo que conducia creyó ver por el retrovisor una moto que se desvanecía, pero no le hizo mucho caso a su vista y siguió el camino.
Llevó el cuerpo a un hospital para así salvarlo. Ramón se curó, paso el tiempo, y Ramón inventó lo que tenía que inventar. María decidió probar el invento, puteando al pobre incauto de Marcos trasladándole en el tiempo. Eso hizo. Pensó entonces que sería muy divertido volver en el tiempo a 1986 y ejecutar al jóven Marcos, para evitarse complicaciones futuras. Pero al llegar, vió a Marcos de adulto que trataba de impedirselo… Y a una señora mayor que le dio una buena somanta de hostias. Cuando volvió a abrir los ojos, la señor mayor le dijo:
- No. Mal; eso no se hace. Marcos te será muy util pronto. Ramón ya inventó lo que tenía que inventar, si se muere ahora tu gobernarás sobre todos, y vivirás por siempre. Yo tardé 20 años en darme cuenta de mi error, viendole a él que no envejece. Tu no cometas el mismo error. Apoderate del mundo. Le he engañado al Marcos de las narices, haciendole creer que estoy de su lado. Si Marcos no mata a Ramón, deberás hacerlo tú en el año 2012. Y entonces, ya podrás ejecutar a Marcos si así lo deseas.
La joven María aceptó la sugerencia y decidió esperar. Recibió noticias de la muerte de Ramón, pero de pronto resultó que el Marcos del futuro había metido sus narices en el asunto, y habia enviado a Marcos varios años atrás en el tiempo; de modo que Ramón no estaba muerto.
María esperó con paciencia, y notó alteraciones en la estructura del tiempo que trasladaban continuamente a Marcos de sitio. Y entonces llegó el día. El día de la ejecución. Mató a Ramón. Mato a Marcos. Ya nada la impediria gobernar en la tierra por siempre. No quedaba ningún cabo suelto, pensaba ella.
Pero se olvidaba de algo. Se olvidaba de ella misma… Ni siquiera se prestó atención cuando su yo pasado descubrió quien era la gobernante anterior al barrido. Y ese sería un enorme error…